Herencia citoplasmática: los genes fuera del núcleo
En breve
No todos los genes de una planta se asientan en el núcleo. Una pequeña parte se halla en dos componentes celulares en el exterior, los cloroplastos y las mitocondrias. En la mayoría de las plantas esos genes se transmiten solo por la madre. Es la herencia citoplasmática.
Dos genomas distintos en una célula
Cloroplastos y mitocondrias portan sus propios pequeños anillos de ADN, independientes del gran genoma del núcleo. Descienden, en el plano evolutivo, de bacterias que entraron en la célula, y han conservado su propio ADN. Como esos genomas se heredan aparte del núcleo, siguen reglas distintas de la herencia mendeliana clásica.
Por qué en general solo la madre los transmite
En la fecundación la célula huevo aporta casi todo el líquido celular, el polen prácticamente solo el núcleo. Varios mecanismos mantienen fuera a los orgánulos paternos: los plastidios se excluyen ya en la formación del polen, su ADN se degrada, o los orgánulos paternos se eliminan tras la fecundación. El resultado es el mismo: la descendencia hereda cloroplastos y mitocondrias casi solo de la madre.
En cifras: más del 80 por ciento de los géneros de plantas con flor transmiten su ADN cloroplástico de forma estrictamente materna, y el ADN mitocondrial se transmite por vía materna en todas las plantas con flor estudiadas hasta ahora.
La regla tiene excepciones
Estrictamente materno no quiere decir sin excepción. En algunas especies como la onagra la herencia es por naturaleza biparental. E incluso en especies por lo demás estrictamente maternas como el tabaco, una pequeña parte paterna puede pasar bajo estrés por frío durante la formación del polen, la llamada fuga paterna. La regla materna es la norma, no una ley de la naturaleza.
Por qué importa en la práctica
Como esos genomas siguen una sola línea, sirven de marcadores de la línea materna. En análisis de origen y parentesco se usa el ADN cloroplástico justamente para eso. Para el aroma no juega papel alguno, pues los genes de los terpenos y de los cannabinoides se asientan en el núcleo, no en los orgánulos.