Quimiotipo: la identidad química de una variedad de cannabis
En breve
El quimiotipo describe qué cannabinoides produce una planta y en qué proporción. Dice más sobre una variedad que el nombre en el envase, pues se basa en valores de laboratorio medibles, no en marketing.
Los tres tipos de base
La clasificación se remonta a Ernest Small y H. D. Beckstead, que en 1973 distinguieron tres tipos químicos por la relación entre THC y CBD. Ese marco sigue vigente:
- El tipo I está dominado por el THC, con una relación THC sobre CBD superior a uno. Es el tipo embriagante clásico.
- El tipo II es equilibrado, THC y CBD más o menos a la par.
- El tipo III está dominado por el CBD, con muy poco THC. El cáñamo industrial cabe aquí.
El quimiotipo indica solo la relación, no la cantidad absoluta. Una planta al 10 por ciento y una al 25 por ciento de THC pueden ser ambas de tipo I, siempre que el THC sea el cannabinoide dominante.
Los tipos IV y V, más raros
Dos tipos más llegaron después. El tipo IV produce sobre todo cannabigerol (CBG) en vez de THC o CBD; Fournier lo describió en 1987. El tipo V fue propuesto en 2004 por Mandolino y Carboni para plantas en las que apenas se detecta cannabinoide alguno. Ambos son raros y cuentan sobre todo en la selección y la investigación.
De dónde viene el quimiotipo
Que una planta sea de tipo I, II o III se decide en el locus B. Las variantes codominantes para THC y CBD fijan cuál de los dos cannabinoides domina. Por eso el quimiotipo se puede seleccionar a propósito: cruza un tipo THC puro con un tipo CBD puro y la primera generación es de tipo II.
Por qué el quimiotipo en vez de indica o sativa
Para el efecto y para el trabajo de selección, el quimiotipo es la categoría más sólida. Los nombres de las variedades y las etiquetas indica o sativa dicen poco de la química real de una planta, mientras que la relación THC-CBD se mide sin ambigüedad en el laboratorio. Para una descripción completa, no obstante, el perfil de terpenos acompaña al quimiotipo.